El Gobierno estudia una moratoria a la Norma WLTP.

publicado en: Noticias, Opinión | 0
El Gobierno estudia una moratoria a la Norma WLTP (Worldwide Harmonized Light vehicles Test Procedure) puesto que los fabricantes han solicitado eso y más, hasta dos años.
El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo ha cambiado de opinión y ahora plantea una moratoria, tal y como le piden los máximos representantes del sector.
WLTP
PRUEBA BAJO NORMA WLTP

Con esta medida, se retrasaría la aplicación del nuevo protocolo de control de emisiones y consumos de los vehículos hasta nueva orden. La fecha de entrada en vigor de la WLTP estaba prevista para el próximo sábado 1 de septiembre.

Como ya sabemos, España es un País muy dado a las moratorias, retrasos y todo tipo de zarandajas, siempre y cuando se trate de cumplir alguna normativa más o menos severa. Siempre esperamos al último momento para excusarnos con las más estúpidas y variopintas razones, con tal de no cumplir con nada o de hacerlo tarde, mal y nunca.
WLTP
CONTAMINACIÓN ESCAPES NORMA WLTP

En esta ocasión, para los profanos, podemos decir que quizás las siglas WLTP no les digan gran cosa. Sin embargo, si hablamos del caso VW, de las emisiones contaminantes y los trucos que las marcas aplican para escaquearse, cuando no, para engañar directamente a las autoridades, entonces seguro que ya más de uno y de una van haciendo memoria.

Los comerciantes dicen que hay que darles plazos largos para no perder competitividad y para posicionarse adecuadamente ante el cambio de fiscalidad al contaminar más los vehículos respecto de la norma que se abandona, la NEDC.
WLTP
PRUEBA BAJO NORMA WLTP

¡Pero señores, por favor…!. Si no perdieron competitividad y no se desposicionaron con la “movida” que liaron los “chicos” de Volkswagen allá por septiembre de 2015, ¿se van a estar preocupando ahora por cumplir de una buena vez y sin timar a los usuarios, a ser posible, de la fiscalidad que arrastra un coche que contamina mucho?.

Pero no solamente es en España donde se ha pedido ese tránsito más largo a la nueva normativa WLTP. El Ministerio aludido antes, está estudiando la opción de realizar una especie de régimen de transición hasta 2020, al igual que ha sucedido ya en otros países de nuestro entorno.
Se trata, para no distraernos, de reforzar la competitividad y de atraer inversiones espectaculares para España, aunque cada país miembro, mirará para su ombligo en esta “desunión europea en la que estamos, lógicamente.
La norma WLTP entrará en vigor este 1 de septiembre y será aplicable a los vehículos matriculados a partir de la fecha.
En definitiva se trata de hacer más reales las homologaciones que venían haciendo los fabricantes, acercándolas bastante más a las condiciones de uso verdaderas, dejando atrás aquella especie de estudios de grabación en los que el peor cantante ayudado del imprescindible Autotune dejaba al mundo con la boca abierta cual Pavaroti, a pesar de ser un indocumentado musical.
Vamos, que las pruebas de estudio de los coches y los datos falseados tienen los días contados y esos 5,2 litros a los 100 Km de consumo, se los van a tener que currar de verdad para no marcar esos REALES 8 litros de hoy en día y que sonrojan al más pintado, menos a las marcas.
WLTP
ITV PRUEBA DE GASES WLTP

Dicho aún más claro. A partir del 1 de septiembre, los vehículos que anuncian hoy unas emisiones, anunciarán emisiones más altas, por lo que habrán de pagar una mayor fiscalidad, aunque hasta el 31 de diciembre del año en curso, no habrá demasiadas diferencias (en torno a un 5% respecto del ciclo NEDC). Fuera de esas fechas, las distancias se disparan hasta en un 20%, lo cual puede significar un importante revés para alguna que otra marca y algún que otro modelo.

Lo dicho. Apertura de manos y paz y amor por parte del Gobierno hasta el 31 de diciembre y a partir de ahí, leña al mono hasta que hable inglés, salvo que haya cambios de última hora.
A ver qué deciden con respecto a la moratoria.
Lo que es evidente es que, la haya o no, a partir de cierto día no muy lejano, las marcas tendrán que estrujarse lo que no está escrito para presentar productos más atractivos y menos contaminantes.