No pude desaprovechar tal ocasión. BMW 730d.

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SERIE 7 LATERAL

No pude desaprovechar tal ocasión. El verano pasado, como de costumbre, cogí mis vacaciones y alquilé un coche para tenerlo durante una semana y realizar desplazamientos sin tener que trasladar desde las Islas (actualmente vivo en un Isla)  a la Península el mío propio.

El coche elegido era un Golf o similar en categoría. La recogida, en el aeropuerto de Sevilla. Pero cuál fue mi sorpresa, cuando la chica del mostrador me ofreció, como oferta, sacar un coche de una categoría muy superior por muy poco dinero más. Yo creí que era un camelo, la verdad, pero fue real. La oferta en cuestión consistía en llevarse por unos pocos de euros más diarios, todo un BMW 730d nuevito y equipado hasta las trancas.

SERIE 7 CABINA

Cuando entendí que el asunto iba en serio y que no me estaban tomando el pelo, acepté de inmediato la oferta. ¡Qué oportunidad, me dije!. ¡Dicho y hecho!. Me dirigí hasta el garaje donde estaba aparcado el grandísimo Serie 7 y metiendo la mano en la manecilla de apertura, tiré y se abrió, sin hacer nada más. Ya os dije antes que el coche estaba cargado hasta arriba de extras y éste, no podía faltar.

Arranqué y empezó la fiesta. Seis cilindros en línea con 258 CV de puro placer, estaban a punto de ponerse en camino.

SERIE 7 TRASERA INT.

La experiencia no pudo ser más positiva. No es que uno esté acostumbrado a conducir carritos de polos, pero esto es otro mundo. La suavidad de marcha que se aprecia a bordo, los butacones envolventes y su puesto de conducción perfecto, con todos los reglajes eléctricos y sus memorias, los elementos de mando disponibles (la mayoría extras), como el Head Up Display, el navegador profesional con disco duro, los faros de tecnología LED para todas las funciones, cámara trasera, el sistema surround Harman Kardon, el sistema de climatización de 4 zonas, apertura y cierre eléctricos del maletero… En fin. ¿Para qué voy a seguir?.

La sensación de deportividad implícita en cualquier BMW es un hecho, a pesar de tratarse de una berlina de más de 5 mts. y de 2.000 Kgs en báscula. La dirección traza el camino sin inmutarse y, pese a ser extremadamente confortable, se siente en todo momento lo que hay debajo de las ruedas.

La sonoridad interior, tan contenida que apenas se aprecia; normal en este tipo de coches.

BMW 730D INTERIOR

Respecto al motor, tira que es una delicia y se nota sobre todo en carretera, donde la maniobra de adelantamiento, es puro trámite para este modelo. Las prestaciones, a la altura de lo esperado. Corre mucho, parando el crono de 0 a 100 en poco más de 6″. La velocidad, está limitada electrónicamente a 250 Km/h, como es lo propio en estos casos.

BMW 730D LATERAL

Me queda hablar del consumo, que está en unos guarismos dignos de ciencia ficción hace tan solo unos años. La Marca dice que gasta, en ciclo combinado, 5,6 L a los 100 Km y yo digo que gasta bastante más, pero sin irnos a cifras prohibitivas.

El caso es que ahí está la experiencia sin buscarla. Si a alguien se le plantea una ocasión como ésta alguna vez, le aconsejo que ni se lo piense y aproveche.

 

 

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