Lun. Dic 5th, 2022

En cierta ocasión, tuve la oportunidad de participar en una especie de caravana del lujo en la que los participantes teníamos que probar tres modelos de coche que la Marca anfitriona nos proponía. Yo, que siempre he sido así, no quería abusar de tanta generosidad y mi intención la declaré enseguida. Estaba interesado en probar, única y exclusivamente, uno de los modelos que allí se ofrecían. ¡Pues no pudo ser!. Tuve que «comerme» a la fuerza la prueba de los tres. Como ya os habréis figurado por la adivinanza que reza en el título, la carrera la organizaba Porsche y consistía en lo siguiente:

  1. Llegados los participantes al punto de encuentro, se hacía una presentación de los modelos que formaban parte de la prueba. Estos eran el Porsche Boxter, el Cayman y el Cayenne diésel.

    CAYMAN INT.
  2. Se trataba de una comitiva formada por varios vehículos de cada modelo. En cada uno, viajaba un «piloto» y digo bien, porque esos coches no se conducen, se pilotan literalmente. En cada coche había un walkie para comunicar con el director de la carrera, que iba en cabeza, en caso de incidente, retraso, etc.
  3. Había, en el trazado, señalados dos puntos de parada. Llegados a estos puntos, había que cambiar de coche. De esta forma, el que empezaba a bordo de un Cayman, pasaba en el segundo punto a un Boxter o a un Cayenne, dependiendo del orden de llegada y así entre todos los participantes hasta llegar a la meta.
  4. La prueba duró aproximadamente 1 hora y media, por lo que tuvimos tiempo de probar a buen ritmo por carreteras viradas los tres modelos en liza.
PORSCHE CAYMAN

Tengo que reconocer que en mi vida me había subido a un Porsche, y no por falta de ganas, pero la intención que yo llevaba a esa prueba era la de dar una buena vuelta con el Cayenne. Los deportivos, hasta ese entonces no me llamaban demasiado. Pero tuve la «mala suerte» y lo entrecomillo por irónico, de que me «obligaron a probar los tres» y vuelvo a entrecomillar. Así que acepté «resignado» el reto, teniendo en cuenta que nos dijeron que la cosa iba a ir a buen ritmo. ¡Sin problemas, ya que estamos…!.

  1. Salida: me toca el Cayman. Se acerca muy amablemente un comercial y trata de contarme que un Porsche se arranca con la llave a la izquierda del salpicadero y no a la derecha, como suele ser habitual. Le comento que ya lo sé, que me gustan los coches y que, aunque no me lo puedo permitir, de momento, sé de qué va la vaina. Tras el primer intento, insiste. – El coche tiene cambio PDK, ¿sabe usted lo que es?-. Pues sí, contesto. Mis coches son automáticos y tienen cambio secuencial, aunque no llevan levas, como éste, pero me suena… Todo en orden. 3, 2, 1 y arrancamos. Lo primero, el sonido. Yo no quería probarlo, lo juro, pero aquel sonido que llegaba al interior del biplaza, me enervaba. Pareciera que entrase en un estado de éxtasis o de calma total con aquel sonido embriagador. Y era un sentimiento contradictorio, porque, a la vez que sentía calma, mi pie derecho sentía unas ganas inmensas de hundirse en el acelerador.
    PORSCHE CAYENNE
    CAYENNE DIÉSEL INT.

    ¡Curioso, pero cierto!. El primer coche, un Cayenne de dirección de la carrera, acelera y mientras cruzamos la ciudad, ahí está, a la vista. Llegados a la zona de carretera bien virada, comenzó la fiesta. No podía creerme cómo aquel Cayenne que iba en cabeza, desaparecía ante mi vista en unos cuantos segundos y eso que las curvas eran cerradas y bien cerradas. En ese momento (yo era el tercero de la fila), entendí que estaba en otra dimensión automovilística. Mucho había leído sobre las bondades de los Porsche, de todos sus modelos sin excepción, aunque, del Cayenne, había leído en bastantes ocasiones, que por su tamaño, masas a desplazar y altura del punto de gravedad, no era muy recomendable ponerlo al límite, sobre todo en curvas, ya que la física nunca miente y sus leyes se cumplen a rajatabla. Con esos pensamientos que pasaron por mi cabeza durante unos segundos, decidí entrar al trapo, que dirían los taurinos. ¡Pie derecho, para qué te quiero, me dije!. Aquel Cayman salió disparado tras la huella del Cayenne perdido ya de vista hacía unos segundos. ¡Cómo tomaba las curvas ese deportivo, cómo fijaba las ruedas exactamente al punto donde yo quería llevarlas, sin gestos feos de derivas, de subvirajes o sobrevirajes, de malos modos, eso sólo lo pude averiguar yo pilotando aquella máquina!. ¡Qué sensación de seguridad, de aplomo, de energía y de estrés del bueno!. Alcancé al Cayenne en menos que canta un gallo y eso que iba ligerito. Primera prueba, pasada. En el primer punto de control, tuvimos que esperar unos minutos a que llegara el siguiente para cambiar, porque el que iba detrás de mí, y esto no es chulería, que es muy real, me había perdido el rebufo hacía mucho tiempo. Al cabo de unos minutos, llegó el resto de la comitiva. Para entonces, ya estaba yo «caliente» con la prueba.

    BOXTER INT.
  2. Primer cambio: Me toca coger el Boxter descapotado. ¡Bufffff. Sólo había probado un descapotable una vez, en concreto un Lexus SC 430!. Pues otra vez a lo mismo. Sonido embriagador y además, al aire libre, que se oye mucho más. Observaba al paso por pequeños pueblos, cómo la gente se quedaba mirando con gesto, entre asustado y admirado, a causa de aquellos sonidos celestiales. Lo mismo de antes, precisión absoluta, control total, desafío a las leyes de la física con mayor confianza que nunca, cambio de marchas PDK delicioso y ajustado a la perfección con el coche que lo monta, dirección exacta, suspensión firme en curvas, pero cómoda en rectas y buenos trazados, tacto de la tapicería de piel exquisito, equipamiento abrumador rodeando toda aquella orgía de dispositivos a tu merced, luces bixenón potentísimas en túneles, seguridad, seguridad y seguridad en definitiva. Llegado el segundo punto, tocaba probar el Cayenne, pero es que no me quedaban ganas para ese momento de subirme ya a él, que era el único objeto de mi pretensión inicial de prueba. ¡Quién me lo habría dicho!.
  3. Llega el Cayenne y me cambio con mi compañero. Me subo a esa «nave espacial» y ya no me quería bajar más. ¡Houston,tenemos un problema y se llama escasez de posibilidades de adquirir uno!. Pensaba yo que aquello iba a ser como un barco en alta mar a merced de las olas. ¡Sí, sí, que te las creío tú, como diría la Mari de Chambao!. Aquello en las curvas, no se movía e íbamos a velocidad alta. Ahora entendía cómo el director de la carrera, a la primera de cambio, me dejó atrás con aquel «tanque». Suavidad de marcha, control absoluto, seguridad y aplomo y sobre todo confianza que te genera; esas podrían ser las características que aporta un Porsche, así a vuela pluma. Si entramos en detalles, no habría líneas suficientes para cubrir un post en condiciones justas de trato para estos coches.
    PORSCHE BOXTER

Llegamos a la meta y nos pidieron una valoración. Mi respuesta fue contundente, sin pensarla y, de hecho, arriesgada, teniendo en cuenta que no conocía de nada al Director organizador del evento. ¡Eres un cabrón, le dije!. Él sonrió, porque entendió enseguida el mensaje. Le había pedido una hora antes la prueba de un Cayenne y él me «obligó» a probarlos todos. Yo le dije que NO ME INTERESABAN LOS DEPORTIVOS. Él me dijo, muy seguro de sí mismo, ¡pruébalos y luego me lo cuentas…!. ¡Eres un verdadero cabronazo, pero me alegro de haberte conocido, tío!.

¿Cuál es el mejor coche que he probado…?. Empieza por P y termina por E. Y he probado unos cuantos y en ocasiones, de categoría, pero, sin duda y hasta ahora, se llama Porsche, pero no el Cayenne, o el Boxter o el Cayman, sino un Porsche, me da igual el modelo.

 

 

 

 

 

 

Por Luis

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

We use cookies to personalise content and ads, to provide social media features and to analyse our traffic. We also share information about your use of our site with our social media, advertising and analytics partners. View more
Cookies settings
Accept
Privacy & Cookie policy
Privacy & Cookies policy
Cookie name Active

¿Qué es una cookie?

Una cookie es un fichero de texto inofensivo que se almacena en su navegador cuando visita casi cualquier página web. La utilidad de la cookie es que la web sea capaz de recordar su visita cuando vuelva a navegar por esa página. Aunque mucha gente no lo sabe las cookies se llevan utilizando desde hace 20 años, cuando aparecieron los primeros navegadores para la World Wide Web.

¿Qué NO ES una cookie?

No es un virus, ni un troyano, ni un gusano, ni spam, ni spyware, ni abre ventanas pop-up.

¿Qué información almacena una cookie?

Las cookies no suelen almacenar información sensible sobre usted, como tarjetas de crédito o datos bancarios, fotografías, su DNI o información personal, etc. Los datos que guardan son de carácter técnico, preferencias personales, personalización de contenidos, etc. El servidor web no le asocia a usted como persona si no a su navegador web. De hecho, si usted navega habitualmente con Internet Explorer y prueba a navegar por la misma web con Firefox o Chrome verá que la web no se da cuenta que es usted la misma persona porque en realidad está asociando al navegador, no a la persona.

¿Qué tipo de cookies existen?

  • Cookies técnicas: Son las más elementales y permiten, entre otras cosas, saber cuándo está navegando un humano o una aplicación automatizada, cuándo navega un usuario anónimo y uno registrado, tareas básicas para el funcionamiento de cualquier web dinámica.
  • Cookies de análisis: Recogen información sobre el tipo de navegación que está realizando, las secciones que más utiliza, productos consultados, franja horaria de uso, idioma, etc.
  • Cookies publicitarias: Muestran publicidad en función de su navegación, su país de procedencia, idioma, etc.

¿Qué son las cookies propias y las de terceros?

Las cookies propias son las generadas por la página que está visitando y las de terceros son las generadas por servicios o proveedores externos como Facebook, Twitter, Google, etc.

¿Qué ocurre si desactivo las cookies?

Para que entienda el alcance que puede tener desactivar las cookies le mostramos unos ejemplos:
  • No podrá compartir contenidos de esa web en Facebook, Twitter o cualquier otra red social.
  • El sitio web no podrá adaptar los contenidos a sus preferencias personales, como suele ocurrir en las tiendas online.
  • No podrá acceder al área personal de esa web, como por ejemplo Mi cuenta, o Mi perfil o Mis pedidos.
  • Tiendas online: Le será imposible realizar compras online, tendrán que ser telefónicas o visitando la tienda física si es que dispone de ella.
  • No será posible personalizar sus preferencias geográficas como franja horaria, divisa o idioma.
  • El sitio web no podrá realizar analíticas web sobre visitantes y tráfico en la web, lo que dificultará que la web sea competitiva.
  • No podrá escribir en el blog, no podrá subir fotos, publicar comentarios, valorar o puntuar contenidos. La web tampoco podrá saber si usted es un humano o una aplicación automatizada que publica spam.
  • No se podrá mostrar publicidad sectorizada, lo que reducirá los ingresos publicitarios de la web.
  • Todas las redes sociales usan cookies, si las desactiva no podrá utilizar ninguna red social.

¿Se pueden eliminar las cookies?

Sí. No sólo eliminar, también bloquear, de forma general o particular para un dominio específico. Para eliminar las cookies de un sitio web debe ir a la configuración de su navegador y allí podrá buscar las asociadas al dominio en cuestión y proceder a su eliminación. A continuación le indicamos cómo acceder a una cookie determinada del navegador Chrome. Nota: estos pasos pueden variar en función de la versión del navegador:
  1. Vaya a Configuración o Preferencias mediante el menú Archivo o bien pinchando el icono de personalización que aparece arriba a la derecha.
  2. Verá diferentes secciones, pinche la opción Mostrar opciones avanzadas.
  3. Vaya a Privacidad, Configuración de contenido.
  4. Seleccione Todas las cookies y los datos de sitios.
  5. Aparecerá un listado con todas las cookies ordenadas por dominio. Para que le sea más fácil encontrar las cookies de un determinado dominio introduzca parcial o totalmente la dirección en el campo Buscar cookies.
  6. Tras realizar este filtro aparecerán en pantalla una o varias líneas con las cookies de la web solicitada. Ahora sólo tiene que seleccionarla y pulsar la X para proceder a su eliminación.
Para acceder a la configuración de cookies del navegador Internet Explorer siga estos pasos (pueden variar en función de la versión del navegador):
  1. Vaya a Herramientas, Opciones de Internet
  2. Haga click en Privacidad.
  3. Mueva el deslizador hasta ajustar el nivel de privacidad que desee.
Para acceder a la configuración de cookies del navegador Firefox siga estos pasos (pueden variar en función de la versión del navegador):
  1. Vaya a Opciones o Preferencias según su sistema operativo.
  2. Haga click en Privacidad.
  3. En Historial elija Usar una configuración personalizada para el historial.
  4. Ahora verá la opción Aceptar cookies, puede activarla o desactivarla según sus preferencias.
Para acceder a la configuración de cookies del navegador Safari para OSX siga estos pasos (pueden variar en función de la versión del navegador):
  1. Vaya a Preferencias, luego Privacidad.
  2. En este lugar verá la opción Bloquear cookies para que ajuste el tipo de bloqueo que desea realizar.
Para acceder a la configuración de cookies del navegador Safari para iOS siga estos pasos (pueden variar en función de la versión del navegador):
  1. Vaya a Ajustes, luego Safari.
  2. Vaya a Privacidad y Seguridad, verá la opción Bloquear cookies para que ajuste el tipo de bloqueo que desea realizar.
Para acceder a la configuración de cookies del navegador para dispositivos Android siga estos pasos (pueden variar en función de la versión del navegador):
  1. Ejecute el navegador y pulse la tecla Menú, luego Ajustes.
  2. Vaya a Seguridad y Privacidad, verá la opción Aceptar cookies para que active o desactive la casilla.
Para acceder a la configuración de cookies del navegador para dispositivos Windows Phone siga estos pasos (pueden variar en función de la versión del navegador):
  1. Abra Internet Explorer, luego Más, luego Configuración
  2. Ahora puede activar o desactivar la casilla Permitir cookies.
Asesor de Cookies es un plugin para WordPress creado por Carlos Doral (webartesanal.com)
Save settings
Cookies settings
A %d blogueros les gusta esto: